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Blue Brain el proyecto que, indirectamente, cambiará el futuro del Neuromarketing

bluebrain

Henry Markram cambiará la historia. No me cabe duda.

Este neurólogo israelí nacido en Sudáfrica y residente en Suiza es la pieza fundamental de los dos proyectos de investigación del cerebro humano más ambiciosos de la historia.

En 2002 comienza todo. Markram es profesor en la École Polytechnique Fédérale de Lausanne y funda el Brain Mind Institute con un objetivo claro, crear un modelo de la columna cortical, pieza clave del cerebro vinculada a aspectos tan importantes de nuestro comportamiento como el lenguaje, la imaginación o la abstracción.

Al inicio del proyecto la limitación es importante, necesita un equipo informático extremadamente potente con el que conseguir imitar la ingente cantidad de procesos que se generan cada milisegundo en la citada columna cortical. Es aquí donde entra en juego la figura de IBM. A mediados del año 2005, el instituto creado por Markram y el gigante informático firman un acuerdo de colaboración con el que se pone en marcha el Blue Brain Project (BBP).

El segundo de los grandes escollos del proyecto iniciado por el neurólogo se vincula a la interdisciplinaridad. Generar el modelo completo de la columna cortical requiere de los conocimientos de neurocientíficos, biólogos, matemáticos, expertos en computación, etc., problemática que se irá resolviendo con el paso de los años.

A pesar de ello, los avances logrados entre 2005 y 2009 por el proyecto son importantes. Se genera el primer modelo de una columna cortical utilizando uno simplificado de la neurona (2006), se marca el final de la primera fase del proyecto anunciando la creación de un modelo inicial de la columna cortical de rata (2007) y, además, el superordenador del BBPBlue Gene / L, es reemplazado por Blue Gene / P, con el doble de procesadores, lo que permite dar un salto cualitativo en el potencial de la investigación (2009).

Es también en este año 2009, cuando el científico participa en las charlas TED con “Henry Markram construye un cerebro en un supercomputador”.

De su discurso obtenemos varias ideas harto interesantes:

  1. Se necesita entender el cerebro humano para comprender a la sociedad y su evolución.
  2. No se puede seguir experimentando con animales eternamente.
  3. Hay 2 billones de personas en el planeta afectadas por desórdenes mentales. Comprender como funciona el cerebro puede ayudar a tratar dichos trastornos.
  4. Cada neurona y cada cerebro son diferentes. Podemos tener más o menos neuronas, pero la disposición cerebral de las mismas nunca será igual en 2 seres humanos. Lo que nos hace semejantes es el patrón de construcción de los circuitos cerebrales y el tejido, que es el mismo para todos los seres humanos y es a su vez específico para cada especie.

Además, Markram nos introduce a lo largo de su discurso en la teoría de la burbuja perceptiva, una burbuja imaginaria que estaría a nuestro alrededor y que marca lo que se piensa, siente y como se actúa. Así, destaca que el 99% de lo que ves al entrar en una habitación no es lo que han captado tus ojos sino una inferencia que hace nuestro cerebro sobre la misma. Y nuevamente la clave reside en el neocortex, lugar en el que como ya se ha destacado se desarrollan los parámetros básicos del lenguaje, la imaginación y en este caso concreto, la percepción.

Es también en 2009 cuando el BBP añade a su equipo de trabajo a la iniciativa española denominada Cajal Blue Brain, que vincula a investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y el CeSViMa (Centro de Supercomputación y Visualización de Madrid), cuyo Director de Proyecto es Javier DeFelipe.

 

Con la llegada del Cajal Blue Brain, se marcan nuevamente los objetivos específicos del proyecto BBP:

  • Decodificar el mapa detallado de las conexiones sinápticas de la columna cortical y reconstruir de todos sus componentes.
  • Explorar en profundidad las hipótesis actuales sobre sus funciones y disfunciones (especialmente las relacionadas con la enfermedad de Alzheimer)
  • Idear nuevos métodos para procesar y analizar los datos experimentales obtenidos en los estudios de investigación antes mencionados.
  • Desarrollar la tecnología informática necesaria para estudiar las funciones neuronales utilizando herramientas gráficas y métodos de visualización.

Y es en este punto donde podemos resolver la pregunta: ¿cómo afecta la evolución de este proyecto al Neuromarketing?

Evolución al neuromarketing

De una manera muy clara. Ser capaces de comprender de una manera tan clara como funciona el cerebro, las neuronas, la sinapsis… y poder realizar pruebas de funcionamiento del modelo y de como se relacionan las estructuras cerebrales, nos permitirá ahondar en el conocimiento de la parte más subconsciente del consumidor, esa que tiene tanto impacto en el comportamiento de compra.

Por tanto, debemos seguir muy de cerca los hallazgos que Markram y todo su equipo vayan consiguiendo, ya que creo sinceramente que a día de hoy no somos capaces de comprender el alcance de los resultados de proyectos como el BBP o el Human Brain Project (del que hablaremos en un ulterior artículo) y su impacto en el marketing y el conocimiento del comportamiento del consumidor. Eso sí, tenemos varios lustros para ir reflexionando sobre ello.

Un proyecto que continua

El ideólogo del proyecto de creación de un modelo computacional de la columna cortical tiene por delante otros siete años de investigaciones en los que sus conclusiones tendrán un fuerte impacto a escala global, como expondremos a lo largo de este escrito.

Como habíamos destacado en el volumen I, el Cajal Blue Brain se incorporaba al BBP durante 2009. En los siguientes años, el Blue Brain Project centraría sus esfuerzos en la publicación de sus hallazgos a la par que intentaría conseguir que la Comisión Europea apoye la creación de un nuevo proyecto de investigación cerebral, complementario, y que permitiría la inclusión de un gran número de nuevos investigadores y entidades colaboradoras. El 28 de Enero de 2013 la citada Comisión Europea anuncia que en octubre de ese mismo año dará comienzo el denominado Human Brain Project (HBP) que tendrá una duración inicial de 10 años (hasta 2023) y un presupuesto aproximado de 1.000 millones de dólares.

 

Los objetivos específicos con los que nace el HBP se articulan en tres áreas:

Neurociencia

Lograr un sistema unificado. La comprensión de todos los niveles del cerebro humano que integra los datos y conocimientos sobre el cerebro sano y el enfermo, desde los genes a la conducta, además de establecer la experimentación in silico (100% computacional) como metodología fundamental para la comprensión del cerebro.

Computación

Desarrollar tecnologías neurorobóticas basadas ​​en los principios de circuitos y de computación del cerebro (ordenadores neuromórficos) así como desarrollar tecnologías de supercomputación para la simulación del cerebro, de robots, sistemas autónomos de control y otras aplicaciones intensivas de datos.

Medicina

Desarrollar un mapa bases de biológicas de las enfermedades neurológicas y psiquiátricas sobre la base de los datos clínicos existentes; utilizar el mapa para clasificar y diagnosticar las enfermedades del cerebro y configurar los modelos de estas enfermedades; utilizar en la experimentación in silico para entender las causas de las enfermedades del cerebro y el desarrollo de nuevos fármacos y otros tratamientos y, finalmente, establecer criterios de medicina personalizados para la neurología y la psiquiatría.

Por lo tanto, nos encontramos nuevamente ante un universo de posibilidades inmenso, que redundará positivamente en la eficacia del Neuromarketing y en la capacidad de la disciplina de entender y predecir el comportamiento del consumidor.

El desarrollo de tecnología neuromórfica podría ser el punto de partida de la generación de herramientas y software específico para el Neuromarketing, que sustituyan o complementen, en el mejor de los casos, a las ya existentes.

Y a pesar de que podamos tender a pensar que la llegada de esa tecnología se encuentra a décadas de distancia dados los plazos de los proyectos en marcha, los avances en cuanto a tecnología neuromórfica son más importantes y avanzados de lo que pensamos.

Los chips neuromórficos: memristores

A principios de la década de los 70’ el profesor de electrónica de la Universidad de California en Berkeley, Leon Chua, predecía el funcionamiento de los denominados memristores. Estos son entendidos como el cuarto elemento de un circuito pasivo con la gran diferencia de que su resistencia eléctrica cambia cuando es aplicada la corriente. Es esta característica la que permite simular lo que ocurre en las neuronas, incluidos los procesos de sinapsis.

Sin embargo, no fue hasta 37 años después cuando un grupo de investigadores del HP Labs (propiedad de Hewlett-Packard) demostraron la verosimilitud de la teoría de Chua desarrollando del primer prototipo de circuito electrónico con las características definidas por el científico flipino.

En estos momentos, los esfuerzos de desarrollo de este tipo de chips se centran en su creación y adaptación a la tecnología telefónica. Tanto es así, que Dimitry Strukov, investigador de la Universidad de California en Berkeley al igual que Chua y miembro del equipo de desarrollo de los memristores, ha asegurado a la Revista Nature que se podría producir un chip de red neuronal integrado exclusivamente por memristores con el objetivo de crear dispositivos fiables mucho más potentes y complejos como tablets, smartphones e incluso dispositivos de almacenamiento de datos.

Por tanto, sabemos que en paralelo al desarrollo científico de los estudios por parte del Blue Brain y el Human Brain Project, numerosos científicos y empresas privadas se encuentran investigando acerca de la implantación y aplicación de la tecnología neuromórfica, lo que permitirá que los hallazgos de los primeros tengan su aplicación práctica en un periodo mucho más corto de tiempo.

Javier de Felipe y el futuro del conocimiento cerebral

Como también destacábamos en el anterior artículo, Javier de Felipe es el máximo responsable del Cajal Blue Brain y por lo tanto miembro destacado en los proyectos BBP y HBP. Este reputado científico español ha declarado tras la publicación de los últimos hallazgos de ambos proyectos que se “demuestra que la reproducción digital del cerebro humano y la simulación detallada de su funcionamiento es posible— aunque sea a largo plazo—, y que hemos dado un primer impulso gigantesco para llegar a alcanzarla”.

Hace menos de un año, de Felipe expresaba en una entrevista concedida a Tendencias21 que se llegará a construir completamente el cerebro in silico, pero que se depende en gran medida de los recursos.

Por todo lo expuesto en estos dos artículos y a pesar de que, como expone Javier de Felipe, no existe a día de hoy ordenador que sea capaz de procesar tanta información como el cerebro humano, entiendo que el futuro del Neuromarketing pasa en gran medida por los hallazgos del Blue Brain Project y del Human Brain Project, a mi juicio dos de los proyectos más apasionantes e importantes de la historia reciente del ser humano.