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La algoterapia, la vida aún viene del mar

algoterapia

La algoterapia convierte los elementos esenciales de las algas en bienestar para el cuerpo.

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Entre estos organismos, hay uno cuyos atributos le hacen apto tanto para la terapia en los balnearios como para la ingestión e incluso para la configuración de productos de cosmética. Son las algas marinas, unas plantas que al parecer poseen una gran variedad y cantidad de principios activos que poco a poco el ser humano ha ido adaptando para el cuidado de su bienestar.

Clases de algas:

Las algas pueden ser clasificadas en función de si se desarrollan en las profundidades o en la superficie del mar, de su composición y color… Como grandes categorías suelen citarse estas cuatro:

Algas azules: más indicadas para hidratar y regenerar la piel, se encuentran en la superficie del agua y contienen más de 250 componentes. Entre ellas se encuentra la Espirulina.
Algas verdes: muy utilizadas en la preparación de productos cosméticos, existen hasta 7.000 tipos diferentes dentro de esta categoría.
Algas pardas: especialmente ricas en vitaminas, minerales y aminoácidos, viven en el fondo o fijadas a otras algas.
Algas rojas: algunas de ellas, como las verdes, son protagonistas en la elaboración de cosméticos. Se encuentran en la mayoría de mares del mundo. Algunas pueden resultar tóxicas.
En el balneario: la algoterapia.

La algoterapia consiste en un tratamiento por el que las propiedades de las algas redundan en un beneficio para el cuerpo.

Esto se consigue, generalmente, por el procedimiento de envolver el cuerpo con mezclas de algas, una práctica muy indicada en casos de reumatismos, enfermedades cutáneas y problemas de sobrepeso: la envoltura con algas relaja y aporta un efecto antiinflamatorio, pero también contribuye a aumentar los minerales que el organismo necesita y estimula la circulación.

Por cuanto respecta a la eliminación de toxinas con algoterapia, acostumbran a hacerse emplastos de algas calientes.

También se efectúan baños con algas, que aparte del beneficio para la epidermis, tonifican y combaten el estrés. Por otra parte, el masaje con algas aporta beneficios similares a los mencionados con respecto al resto de prácticas, y retrasa el envejecimiento de la piel de todo el cuerpo favoreciendo su tersura; a menudo, las algas toman parte en tratamientos que favorecen la circulación de la sangre y que combaten la celulitis.

Otros usos

Las algas contienen una concentración de riqueza marina difícil de encontrar en otros organismos: vitaminas, aminoácidos, proteínas, magnesio, yodo, oligoelementos, potasio, hierro… Si no queremos absorber estos elementos a través de los poros de la piel, existen otros métodos para aprovechar las cualidades de las algas de cara al bienestar de las personas.

Uno de ellos es la dietética: no en vano, las algas son las verduras más ricas que existen.

Por ejemplo, entre las cualidades que se atribuyen a la espirulina y a la alga azul Klamath están su alto contenido en clorofila y en aminoácidos esenciales, la prevención del cáncer, la contracción de los vasos sanguíneos y el aumento del rendimiento de músculos y nervios.

Por último, y como ya ha sido dicho, la alta concentración de propiedades marinas que se da en las algas hace que cada vez más productos cosméticos contengan algún porcentaje de estas plantas subacuáticas o que directamente basen su acción en ellas.