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Mi hija juega a las casitas… solares

casas solares

Jugar a las casitas de muñecas hoy día, como lo hacíamos cuando éramos pequeños, no está reñido con el toque innovador que tienen las casas de la actualidad. Por eso, os mostraré hoy lo bueno de jugar con un juguete divertido para los niños, pero con el que se familiarizan al mismo tiempo con una de las energías renovables más conocidas, la energía solar.

Es evidente que los juguetes de la actualidad no son como los de antes, o al menos eso decimos antes de que nuestros hijos nos vuelvan a pedir la misma casa de muñecas con la que jugábamos cuando éramos pequeños. Sí, porque los tiempos han cambiado y bla bla bla…. pero a fin de cuentas, los niños se siguen ilusionando con los caballos del oeste y las casas con habitaciones, paseo y jardín.

Esto no quiere decir que nos empeñemos en continuar comprando los mismos juguetes que hace 20 años porque, si algo es cierto es que la innovación en ellos es más que evidente. Por eso se construyen casas de juguete tradicionales con innovaciones del siglo XXI. Porque los niños de esta generación necesitan retos que incentiven su capacidad de inventiva.

El montaje de una casa solar, con una placa solar, que pueden tocar, ver las entrañas de cómo la energía que recoge esa placa con el sol, es transformada y enviada al molino para que se mueva, a la bombilla para que se encienda, o al timbre para que suene… ¿No os parece una forma ideal para que los niños jueguen todo el tiempo que quieran?

A mi me gusta dejar a los niños que jueguen y experimenten con lo que aprenden en clase. Todas esas cosas que en clase son teóricas, se hacen realidad jugando y tocando con sus manos. Y si la energía solar es una teoría en clase, en casa es una realidad.